Sabemos que la moda es para divertirnos, pero con el tiempo nuestro estilo va evolucionando. Cuando llegamos a los 30 es posible que queramos cambiar nuestro armario joven y universitario por un estilo más formal.

Hay prendas que por su color y si diseño dan un aire de madurez y sofisticación, y si es eso es lo que estás buscando, vamos a ver cómo conseguir ese estilo.
Si quieres verte jovial, divertido y accesible en tus 30s, puedes hacerlo con estas prendas que no son de temporada, sino que son clásicos que vas a usar por mucho tiempo.
Abrigo náutico.
Claramente esta no es una prenda que puedas usar todo el año, pero cuando llega la temporada de frío es un imprescindible. Cuando llega el invierno le puedes dar mucho uso porque es ideal para crear un look semi formal sin esforzarte demasiado.
Funciona muy bien para el trabajo y el día a día. Suelen dar un estilo británico y puedes llevarlo en un conjunto serio con un atuendo conservador o muy jovial con unos jeans. Es como el blazer, pero más cómodo, pero asegúrate de que el corte le vaya bien a tu cuerpo. La clave de este tipo de prendas está en un corte que te favorezca. Puedes ir más allá del azul marinero y experimentar con otros colores.
Pantalones de pinza.
El pantalón de sastre tradicional es una opción un poco aburrida. Cuando llegas a los 30s sueles buscar una combinación entre lo clásico y lo alternativo, los pantalones de pinza también son clásicos, pero se diferencian por los pliegues de la corte superior.
Los puedes usar sin cinturón y con una camisa divertida y zapatos casuales puedes darle un toque con mucho estilo y personalidad. A diferencia del traje sastre, al quitarte el saco, seguirá siendo un atuendo interesante.
Camisa de cuello cubano.
Estás son clásicas del verano. Está bien llevar camiseta durante esta época para mitigar el calor, el problema es que no funcionan para todo. Si tienes una salida por la noche en tus vacaciones, la camiseta playera no funciona muy bien.
Pues bien, la camisa cuello cubano tiene una manga corta que la hace ideal para los días de calor. Además, suelen ser de tejidos naturales y transpirables. Hay una variedad de cuellos muy interesante para todos los gustos, si prefieres algo jovial y discreto, puedes ir por las de cuello corto, mientras que las de cuello largo son un poco más arriesgadas. Estos últimos ayudan con el clima porque despejan bastante el cuello.
Traje pana.
Cuando ya tienes básicos de básico, puedes arriesgarte un poco con tejidos y texturas diferentes. La pana no suele ser tan popular en la moda masculina, pero si consigues un buen diseño, amarás este conjunto.
Seguro ya tienes más de un traje en tu armario y lo bueno de esto es que no tienes que pensar mucho al momento de armar un look. El traje de pana puede ser un complemento perfecto para las ocasiones en las que debes ir de traje, pero con un toque de moda más vanguardista.
Este tejido, en sí mismo, es mucho más casual y relajado que los trajes tradicionales, pero sigue siendo un traje, por lo que no estarás rompiendo el dress code. Con una camiseta y un cinturón de diseño completan un look sofisticado e interesante. Como en todos los trajes, la clave está en el corte porque uno demasiado grande va a parecer una herencia y el intento será fallido. Si es muy pequeño, estarás incómodo y distorsionara todo tu cuerpo.
Los zapatos de gamuza son la mejor opción, de ser posible mocasines. Aunque puedes alternar con un diseño más clásico o simple para dar el protagonismo al traje.
Mocasines penny.
Para muchos los tenis son los nuevos mocasines. Los puedes llevar formales o informales, pero siguen dando un toque sport al conjunto. En cambio, los mocasines son capaces de evitar el estilo formal y estructurado, pero con un aire muy sofisticado y personal. Esta es la principal diferencia de los mocasines, son un poco más arriesgados, pero al mismo tiempo son fáciles de usar.
Para que comprendas un poco mejor el estilo de mocasines, piensa en Mónaco o en los verano de Italia en esas playas VIP, pues ese es el estilo de los mocasines, no son solo tenis, sino más sofisticados.
Son perfectos para llevarlos en tus 30s porque son relajados y los puedes combinar con pantalones chinos, jeans y con las demás prendas de las que hemos hablado. Las camisas polo, los trajes a conjunto y las camisas de lino suelen ir muy bien con este estilo.